Sobre las herramientas para hacer fotos

Esta página está dedicada a las cámaras, objetivos y programas que utilizo para hacer fotos. Con tiempo y en la medida de mis posibilidades, iré agregando breves reseñas y mi opinión sobre estas herramientas. Me han resultado en su momento muy útiles y he aprendido mucho de los artículos y review que he encontrado y leído en la red sobre temas relacionados con la fotografía y agradezco a quienes desinteresadamente se tomaron el trabajo de escribirlos y publicarlos. Solo deseo entonces, siendo la única forma en que puedo intentar retribuir lo que recibí de otros, que mis comentarios y opiniones que aquí iré volcando, puedan ser de algún interés para alguien. Muchas gracias por la visita.

Cámaras

Sony DSC-RX100

Sony DSLR Alpha A580

Sony DSLR Alpha A230

Las Sony Alpha:

(versión publicada el 2/05/12)

(versión actualizada al 11/06/13)

Canon PowerShot A590 IS


 

Enlaces a sitios web de interés

Kurtmunger.com  Todo sobre las Alpha

imaging-resource  Reviews de cámaras

SLR Gear  Reviews de objetivos

Photozone  Reviews de objetivos

DxOMark  BenchMarks (sensor y objetivo)

DxO Labs  Programa para revelar Raw

Serif PhotoPlus  Editor de imágenes

Corel PaintShop Pro  Editor de imágenes

ACDSee Pro  Cataloga y edita imágenes

PTLens  Corrije distorsión óptica (imagenes)

Dynamic Photo-HDR  Para hacer HDR

Portrait Professional  Para retocar retratos

Topaz Labs  Plugins para editar fotos

Latinfotografía  Foro sobre fotografía

FotoRevista  Revista on-line s/ fotografía

Zenfolio  Para armar un sitio web con fotos

Alejandro Ceppi - Fotografía de Arquitectura

Objetivos

Los Sony "easy choice"

 

 

 

Programas

Alternativas al Photoshop

 

 

Los objetivos Sony "easy choice"

July 15, 2012  •  Leave a Comment

Los objetivos fijos (en general)

Resulta muy placentero y satisfactorio cuando uno saca fotos con un objetivo fijo. Comparados con la mayoría de los zoom, en particular con los más accesibles económicamente, suelen ser muy luminosos y dan muy buena resolución incluso a la apretura máxima de diafragma o a partir de un punto de ésta más cerrado y hasta F/8, f/11 o en algunos casos f/16 según cual sea el objetivo. Generan muy poca aberración cromática (aunque hay excepciones en lo que a esta cuestión refiere como por ejemplo el caso del Sony 28mm f/2.8 que sí las sufre) y muestran poca o ninguna distorsión óptica. Es muy difícil que un zoom mantenga resultados parejos en todo el rango de las distancias focales que barre (su peor comportamiento suele darse en los extremos o en uno de los extremos del rango de las distancias focales que cubre) mientras que un objetivo fijo habrá sido diseñado para un rendimiento óptimo a una única distancia focal. Hay zooms de excelente calidad y a precios razonables como el caso del Tamron 17-50mm F/2.8 XR Di II (que es luminoso y da muy buena definición incluso con grandes aperturas de diafragma), pero hay un tema en el que los fijos suelen siempre ganarle a los zoom y esto es en lo que respecta a la calidad y suavidad del “bokeh” (algo así como la característica y cualidad de las áreas desenfocadas de una imagen por delante y por detrás de lo enfocado en función de la profundidad de campo que determinarán la apertura de diafragma, la distancia focal del objetivo y la distancia a la que se esté enfocando).

Diseñar y construir un objetivo fijo cabe suponer ha de ser más sencillo que producir un zoom que lo iguale en calidad, así que a igualdad de precios, el fijo será mucho mejor. Esta es otra de las ventajas que brindan los fijos, ya que posibilitan poder adquirir un objetivo luminoso y con muy buenas lentes a un precio más accesible que el de un zoom de calidad similar (aunque dado que no tendría mayor sentido producir objetivos fijos de mala calidad y la buena se paga, por lo general no los hay baratos).

Todas las virtudes que presentan los objetivos fijos no quitan que en particular cuando no se tenga en vista un tema específico para fotografiar, muchas veces uno puede tender a dejar montado en la cámara algún zoom por ganar un poco más en comodidad y flexibilidad, aún cuando se estuviera sacrificando calidad de imagen.

Hecha esta introducción, ahora a continuación voy al punto.

 

Los objetivos Sony “easy choice”

Sony sacó para sus cámaras DSLR y SLT Alpha una línea de objetivos fijos económica que dio en denominar (obviamente por razones comerciales y de marketing) “Easy Choice”, lo que traducido al castellano significaría algo así como “de fácil elección” o “fáciles de elegir”, lo que no deja de ser cierto ya que estos objetivos, estando a un precio bastante accesible, son muy buenos. La estrategia de Sony para estos objetivos consistió en no invertir mucho en sus cuerpos, que son totalmente de plástico y muy elementales (aunque están bien construidos), pero sí en la calidad y performance de las lentes, lo que cuidó.

Son tres los objetivos “easy choice”, el 35mm DT f/1.8 SAM, el 50mm DT f/1.8 SAM (ambos para cámaras con sensores APS-C) y el 85mm f/2.8 SAM (para cámaras full-frame y por ende también para APS-C).

En su apariencia externa los tres se ven exactamente iguales y la única forma de distinguirlos entre sí es leyendo la denominación grabada en el cuerpo del objetivo. Son livianos y compactos así que son muy cómodos para llevar con uno (incluso en algún bolsillo de un saco o campera).

Son todos luminosos. Ninguno de los tres tiene tope de enfoque a infinito, lo que habrá de tenerse en cuenta cuando se enfoque en forma manual (MF) para no pasarse. El diámetro de la rosca para los filtros es de 55mm y estos no giran al enfocar así que no se presenta ninguna dificultad para el uso por ejemplo de filtros polarizadores. Todos posibilitan una distancia mínima de enfoque suficientemente corta (aproximadamente 11,4 cm el 35mm, 23,5 cm el 50mm y 47 cm el 85mm) como para poder desenvolverse bastante bien en acercamientos como por ejemplo para fotos de flores.

De los tres objetivos "easy choice" tengo el 35mm y el 85mm. No compré el 50mm debido a que si bien los review / comentarios que he leído sobre el mismo lo califican positivamente y como dijera, resulta bastante accesible (como lo son todos los de esta línea), ya tenía yo no uno solo, sino dos Minolta AF 50mm f/1.7 (foto de arriba a la derecha) que es un buen objetivo (apto para full-frame o APS-C) además de ser ya todo un clásico que, no obstant ello, puede conseguirse usado a buen precio. Me pareció entonces que no tenía mayor sentido incurrir en el gasto para sumar otro 50mm (por bueno y accesible que fuera) a mi colección. Abajo pueden verse fotos del Sony 35mm f/1.8 y 85mm f/2.8.

 

El Sony 35mm DT f/1.8 SAM

Habiendo ya destacado las cualidades que caracterizan en general a los objetivos de la línea “easy choice”, me concentraré en más en dar cuenta de las particularidades de los dos que poseo, comenzando por el 35mm.

El 35 mm es como ya lo comentara, para usar con las Sony Alpha que portan sensores APS-C. Tiene muy buen control de las aberraciones cromáticas, en particular con el diafragma cerrado a f/2.8 y en más y la definición que da es muy buena en el rango de aperturas entre f/2.8 y f/8 y a partir de f/4 incluso las esquinas de las imágenes que uno tome tendrán buena resolución (lo cual no solo es lo que dicen los reviews sino que también lo puedo reafirmar en función de los resultados que obtuve con algunas pruebas que llevé a cabo).

Es un muy buen objetivo. El único tema que cabría observar refiere a la pequeña distorsión óptica de tipo “barril” que presenta. Por suerte, se trata de una distorsión simple, muy fácil de corregir con las herramientas que para ello brinda cualquier programa de edición de imágenes serio. Claro que, según mi opinión, siempre será mejor disponer de algún programa o plug-in específico que permita que se corrijan las distorsiones ópticas en forma automática, tal como por ejemplo el PTLens (plugin o standalone que permite trabajar con archivos Tiff de 16 bits o jpg), el DxO Optics Pro (un excelente programa para revelar Raw que entre otras cosas se destaca y es bien conocido por su habilidad para corregir automáticamente las distorsiones producidas por los objetivos que ya se encuentren en el vasto listado de las ópticas que soporta) o incluso el CameraRaw para el que se podrá buscar y con suerte encontrar y cargar algún perfil (profile) para el objetivo en combinación con la cámara que se esté usando, ente otros. La cuestión es que si bien las distorsiones simples como la que produce el Sony 35 mm son fáciles de corregir y tratándose de un objetivo fijo, uno podría ya prestablecer cual han de ser las correcciones a aplicar sistemáticamente para el mismo, la edición se complica para las imágenes obtenidas con zoom, cuyas distancias focales son variables y más que todo en los casos en que las imágenes no presenten líneas rectas horizontales y/o verticales próximas a sus bordes como para poder contar con alguna guía visual para hacer la corrección con facilidad.

La primera foto que se ve abajo, que saqué con el objetivo Sony 35mm DT f/1.8 SAM, fue sometida al programa PTLens que corrigió en forma automática la leve distorsión óptica que se veía en el archivo original.

La foto de arriba la saqué (un día nublado como se puede apreciar) también con el Sony 35mm DT f/1.8 SAM.

 

El Sony 85mm f/2.8 SAM

Si bien el Sony 85mm f/2.8 no parece gran cosa a simple vista, es un objetivo que se comporta de manera excelente (incluso en cámaras con sensores full-frame). Tiene muy buen control de las aberraciones cromáticas, en particular con el diafragma cerrado a f/4 y en más, la definición que da es excelente partiendo ya desde f/2.8 y especialmente en el rango de aperturas entre f/4 y f/8 siendo que incluso las esquinas de las imágenes que uno tome tendrán buena resolución (lo cual también para el caso de este objetivo puedo aseverar en función de los resultados que obtuve con algunas pruebas que llevé a cabo) y no presenta ninguna distorsión óptica cuando se lo utiliza con cámaras con sensor APS-C y apenas con la A900 o A850 (full-frame) según lo refieren los reviews sobre este objetivo.

No tiene por supuesto la solidez y calidad de construcción de por ejemplo el Sony 100mm f/2.8 Macro (un excelente objetivo que da muy buena definición) que es mucho más voluminoso y pesa aproximadamente el doble que el 85mm, así como más que lo duplica en precio. Menos sentido tendría comparar la calidad de construcción del Sony 85mm f/2.8 con el Sony / Carl Zeiss 85mm f/1.4 (que no poseo) porque este último cuesta alrededor de cinco veces más que el primero.

Abajo muestro tres fotos que saqué con el Sony 85mm f/2.8 SAM.

 

Un muy buen artículo sobre el Sony 35mm DT f/1.8 SAM puede leerse (en idioma Inglés) donde remite ese vínculo, en el sitio de Kurt Munger y en la página web a donde remite este otro que sigue puede encontrarse un review también de Kurt Munger del Sony 85mm f/2.8 SAM. Asimismo recomiendo leer aquí los resultados de los tests que hicieron los técnicos de DxO Mark de los tres objetivos “easy choice” y los reviews en Photozone.


Las Sony Alpha

May 02, 2012  •  Leave a Comment

Si prefiere una versión de esta nota actualizada al 11/06/13, podrá encontrarla en este sitio.

 

Antecedentes

Sony es una de las empresas líder en la fabricación de cámara fotográficas digitales en toda la gama (desde compactas hasta cámaras pro) y dispone de una amplia experiencia en lo que refiere incluso a cámaras réflex (SLR). ¿Porqué opino / afirmo esto siendo que la primer cámara Sony réflex salió a la venta recién en el año 2006?, a continuación paso a justificarme.

Sony, de indiscutible reputación en lo que refiere a tecnología y fabricación de aparatos electrónicos de diverso tipo, fue también una de las precursoras en la fabricación de cámaras digitales y ya era una de las empresas que pisaba fuerte en el mercado de las digitales compactas cuando en lo que a cámaras réflex de alta gama respecta, se hizo de la experiencia y el know-how de Konica-Minolta con cuya colaboración comenzó a trabajar en el año 2005. Esta última empresa, producto de la fusión de Konica con Minota en el año 2003, terminó por transferir todos sus recursos y tecnología a Sony en el año 2006. Consideremos ahora quién era o había sido Konica y quién Minolta.

La historia de los antecesores de los fundadores de Konica se remonta al año 1873 cuando Rokusaburo Sugiuracon comenzó a vender productos químicos para fotografía y luego a fabricarlos a partir de 1882. Le sucedió Konishi, quien en 1902 comenzó a vender cámaras  fotográficas  en Japón. En 1948 lanzó la firma al mercado la cámara “Konica I” para rollos de 35 mm y en 1987 se adoptó el nombre de esa línea de cámaras “Konica”, para la compañía. Ya mencioné que en el año 2003 Konica se fusionó con Minolta, así que consideremos entonces ahora quién era Minolta.

Minolta fue fundada en Japón en el año 1923, comenzó a fabricar cámaras fotográficas en 1929 y en 1958 ya estaba fabricando cámaras SLR de 35 mm (siendo la Minolta SR-2 la primera de muchas) y objetivos (originalmente los Rokkor y luego los Minolta), en 1981 implementó el sistema de medición para la exposición “TTL” de su invención, en 1985 desarrolló el primer sistema exitoso de objetivos de enfoque automático (AF) usando un motor integrado al cuerpo de la máquina que introdujo al mercado en el año 1985 (cuando lanzó a la venta la SLR Maxxum 7000 para rollos de 35 mm) y también alcanzó a incursionar a partir de 1995 en el mercado de las cámaras digitales cuando introdujo la DSLR RD-175 de 1,75 MegaPixeles. Minolta siempre fabricó excelentes cámaras y muy buenos objetivos e introdujo muchas innovaciones al mundo de la fotografía. Toda la experiencia acumulada por esas dos prestigiosas compañías (Konica y Minolta), antes y después de fusionarse, ahora es de Sony.

Sony hizo otra jugada inteligente para posicionarse en el mercado de las cámaras fotográficas, estableció una suerte de asociación con nada menos que Carl Zeiss, fabricantes (de indiscutible reputación) de objetivos de primera línea. Zeiss fabrica objetivos para las Sony, hay también una línea de objetivos Sony-Zeiss y sigue Sony fabricando varios de los que eran los objetivos de la línea Minolta AF (Foco Automático y montura "A"), remozados.

Todo esto conjugado ha dado como resultado una excelente línea de cámaras DSLR con sensor full-frame (cuyas dimensiones son equivalentes al cuadro de una película de 35 mm) y APS-C (APS-C es el tamaño de los sensores que usan las cámaras DSLR "semi-pro", más pequeños que los full-frame de las "pro" y más grandes que los nuevos sensores Cuatro Tercios o 4/3"). A la fecha en que publico esta nota, según se comenta en varios review y por los resultados en los benchmark, Sony estaría fabricando el mejor sensor APS-C disponible en el mercado. A fin de reforzar el punto respecto de cuán buena es la calidad y excelencia de las cámaras Sony y sus componentes, se puede destacar que las renombradas Nikon D-3S, D-3X, D-700, D-5100 y D-7000 y la Pentax K5 usan sensores Sony y el sensor es un elemento clave que hace a la calidad de las imágenes, como antes lo fuera el negativo, así como lo es también la calidad del objetivo que se le anteponga. Sony además también fabrica y vende una línea de muy buenos y variados accesorios para sus cámaras.

 

Las Sony Alpha DSLR

La primera cámara réflex que sacó al mercado Sony en el año 2006 fue la Alpha DSLR-A100 con un sensor CCD APS-C de 10,20 MegaPixeles. Diseñada con la colaboración de Konica-Minolta, estuvo basada en la Konica-Minolta Dynax / Maxxum 5D (una DSLR de 6,1 Mega-Pixeles).

Sony adoptó desde un principio y mantuvo para su línea de cámaras Alpha el sistema de montura que había diseñado Minolta para sus objetivos AF (con la denominada montura sistema “A”) que introdujo al mercado en 1985 con el lanzamiento de la Maxxum 7000 como ya fuera mencionado. Por ende, todos los objetivos Minolta AF (no los que tienen montura MD de diseño anterior a 1985) pueden ser utilizados en las Sony Alpha y muchos de estos, de muy buena calidad, pueden adquirirse de segunda mano a buen precio (siendo conveniente comprobar antes de comprarlos que se encuentren en buen estado, que no tengan hongos y que funcione correctamente el sistema AF). Ampliando aún más el espectro de alternativas de objetivos disponibles para las Sony Alpha, están (aparte de los Minolta, los Carl Zeiss y los propios Sony ya mencionados), los que fabrican para las Sony Alpha tanto Tamron (cuya línea de objetivos SP siempre ha sido muy buena y confiable) como Sigma, algunos menos recomendables Vivitar y el excelente Tokina 11-16 mm f/2.8. Como dato de color puedo agregar que los viejos objetivos Tamron Adaptall-2 pueden ser también utilizados en las Sony Alpha si se remplaza el anillo de montura intercambiable que tengan colocado por uno para Minolta AF (los adaptadores originales que fabricó Tamron para el sistema de montura Minolta “A” son difíciles de encontrar pero se los puede conseguir nuevos, de fabricación China), con la limitación que habrá que enfocar en forma Manual y con la cámara puesta en modo Manual (e indicándole a la misma por Menú que no registre / reconozca el objetivo en uso cuando así lo permitiera el modelo de la cámara que se pretendiera utilizar con estos objetivos). El remplazo del anillo de estos viejos Tamron no conlleva ninguna pérdida en la calidad de la imagen ni se afecta la posibilidad de enfocar al infinito debido a que lo único que se cambia es el sistema de montura sin requerir el anillo de ninguna lente, manteniéndose incólume la distancia focal original del objetivo.

Sony también adoptó para su línea de cámaras Alpha el sistema de estabilización de imágenes a partir de la estabilización del propio sensor en el cuerpo de la cámara que había diseñado Konica-Minolta. Este sistema, a diferencia del sistema de estabilización en el objetivo, tiene la ventaja que simplifica el diseño de los objetivos y abarata su fabricación y permite que aun utilizando por ejemplo los viejos objetivos Minolta AF (o incluso algún aún más viejo Tamron Adaptall-2 de foco manual), la imagen se verá igual siempre estabilizada.

Varios de los modelos de las DSLR (y las nuevas SLT con sistema de espejo traslúcido sobre las que comentaré más adelante), incluyen un botón en el cuerpo de la cámara y próximo a la montura para el objetivo que permite que pueda verse por el visor directo cuál será la profundidad de campo que resultará de la combinación de la distancia focal y apertura de diafragma elegidos (al apretarlo se acciona un mecanismo que cierra el diafragma al valor de la apertura elegida para la toma), que ya era propio y típico de las réflex Minolta parra rollos de 35 mm anteriores al advenimiento del sistema AF.

En el año 2008 Sony lanzó al mercado la Alpha A900, una cámara DSLR pro con un sensor CMOS full-frame de 24,60 Mega-Pixeles que logró alcanzar su todavía merecida buena reputación (la cual podría verse ahora algo empañada con la reciente aparición de la nueva Nikon D800 de 36,3 Mega-Pixeles). La Sony Alpha A-850 siguió a la A900 en el año 2009, ofreciendo una alternativa de una full-frame más económica.

A partir del año 2010, con el lanzamiento de la A560 y A580, de las Alpha SLT con sistema de espejo traslúcido (sobre el que comentaré luego) entre cuyos primeros exponentes estuvieron la A33 y A55  y de las NEX, con todas las cuales además se puede filmar, Sony desarrolló y comenzó a utilizar sensores CMOS APS-C cuya calidad y performance (en lo que respecta a la cobertura de rango dinámico, rango de sensibilidad, resolución, etc..) es equiparable (o incluso superior si consideramos los sensores que se están utilizando para los últimos modelos más caros de las cámaras Sony de la línea Alpha) al del sensor que utiliza la cámara pro de alta gama A-900. Varía el tamaño del sensor ya que un APS-C es más pequeño que un full-frame siendo entonces más acotado el ángulo de cobertura que abarca, pero con estos nuevos sensores APS-C (en particular con los que utilizan la DSLR A580, SLT-A77 y la NEX-7) se obtienen imágenes comparables y en casos mejores a las que uno podría conseguir con la full-frame A900 (o con otras full-frame de otras marcas, a excepción probablemente de unas pocas cámaras como por ejemplo la nueva Nikon D800 si viene al caso mencionarlo y algunos de los más recientes modelos de las Phase One que se mueven en otro rango alcanzando incluso los 80 Mega-Pixeles) a las que se las recortara (se les hiciera un crop) a dos tercios de su tamaño original.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Sony Alpha SLT con espejo traslúcido

Las últimas Sony Alpha que han estado lanzándose al mercado son todas con sistema de espejo traslúcido (o SLT, por Single-Lens Translucent camera). Muchos opinan o creen que la A580 (una excelente y completísima cámara de nivel semi-pro) será el último exponente de las Sony Alpha con sensor APS-C que se fabrique con espejo rebatible (del tipo DSLR) y que en más, serán todas con el sistema de espejo traslúcido. El tiempo lo dirá.

Estás nuevas cámaras de la línea Alpha no tienen un espejo que se levante como en las tradicionales réflex para permitir al sensor (como antes a un rollo fotográfico en las cámaras SLR analógicas) captar la luz reflejada por el objeto a fotografiar.  El espejo es en éstas en cambio traslúcido siendo entonces que la mayor parte de la luz lo atraviesa para llegar al sensor principal y un mínimo porcentaje de la misma es reflejado a un pequeño sensor auxiliar ubicado por sobre el espejo, lo que permite a la cámara enfocar ininterrumpidamente y en tiempo real aun mientras se están disparando fotos en ráfaga o se está filmando. El sistema ofrece una serie de ventajas como ser el permitir una gran velocidad para sacar fotos en rápidas secuencias en ráfaga, la posibilidad de alterar y/o ajustar el enfoque mientras se filma, la posibilidad de disponer de mucha información en el mismo visor de la cámara que no es óptico como en las réflex tradicionales sino electrónico (incluyendo esta información disponible en el visor un histograma y un nivel para indicar el ángulo de la cámara respecto de la horizontal y vertical) que funciona en tiempo real y un cuerpo para la cámara menos voluminosos que el requerido para las réflex tradicionales (aunque habrá quienes podrían no considerar a esto como una ventaja). También se presentan a mí parecer algunas desventajas: Un pequeño porcentaje de la luminosidad que brinde un objetivo no llegará al sensor que registra la imagen (cualquier objetivo resultará algo menos luminoso, por poco que fuera, que si se lo montara en una cámara con un sistema convencional de espejo rebatible). He leído que ocurre y me ha pasado a mí probando algunas de estas cámaras (la A33 y la A55 que fueron las primeras por cuanto bien podría haber sido resuelto el tema para los modelos posteriores a esas, lo cual desconozco), que en algunos casos y según fuera la iluminación del ambiente donde me encontraba y de la iluminación y características del lugar al que apuntaba la cámara, veía en el visor como si fuera un efecto moiré, como una trama de curvilíneas de color. No se dispone de otro sistema para limpiar el espejo que no sea soplarlo y según he averiguado, si fuera necesaria una limpieza más profunda o en el peor de los casos la reposición del espejo, habría que llevar la cámara a un servicio de reparación de Sony pues no se recomienda que haga uno mismo el intento de limpiarlo más a fondo ya que la superficie del espejo se comenta sería un tanto delicada. Téngase en cuenta que la eventual suciedad que puedan tener los espejos rebatibles no influye en la calidad de las imágenes que se obtengan (cuando se abre el obturador para sacar la foto, el espejo se encuentra levantado), mientras que sí afectaría si los espejos son traslúcidos (ya que estos espejos son atravesados por las imágenes –por su reflejo- al momento de la toma), téngase también en cuenta que las cámaras réflex tienen todas un sistema de limpieza que hace que el sensor vibre para ayudar a desprender las pequeñas partículas de basura que pudieran habérsele adherido pero no así estos espejos traslucidos y por último, que en algunos países, los servicios de reparación oficiales (prestados por quienes fueras los representantes oficiales de Sony para el caso) podrían no poder sostenerse en el tiempo y/o podría dificultarse la importación de repuestos (por cuestiones que bien podrían ser ajenas a Sony e independientes de las mejores intenciones que esa empresa multinacional pudiera tener). No obstante, no tengo dudas de que se trata de excelentes cámaras que probablemente servirán mejor a quienes prefieran llevar a cuestas una cámara (cuerpo) menos voluminoso que el de los modelos DSLR con espejo rebatible, a quienes tengan interés en disponer de una mayor flexibilidad y control para filmar (MP4 o AVCHD 2.0 con una resolución de hasta 1920x1080) y/o por el motivo  que fuera, necesiten o puedan usufructuar de la impresionante velocidad de disparo en ráfagas que permiten las mismas, de hasta 10 disparos por segundo (12 por segundo con la A77). Con el tiempo se podrá comprobar si este sistema termina resultando exitoso y se populariza. Por lo pronto, es obvio que Sony está apostando a que así será y a que logrará imponerlo.

Los últimos exponentes de la serie Alpha (sin contar a las NEX) a la fecha en que escribo esta nota son la SLT-A65 y la A77 (ambas con sistema de espejo traslúcido) con sensores CMOS APS-C de imponentes 24,30 Mega-Pixeles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Sony NEX

Si bien mi propósito apuntaba a referirme principalmente a las Sony Alpha DSLR (que son las que tengo y uso y sobre las que por lo tanto puedo en todo caso comentar con algo más de conocimiento de causa), no podía dejar de mencionar a las NEX. Son cámaras compactas (semi-compactas) para objetivos intercambiables, con sensor APS-C (los mismos que utilizan las últimas DSLR y SLT) por cuanto la calidad de las imágenes que se obtienen con éstas es excelente. El cuerpo de estás cámaras es bastante compacto, pero no así los objetivos que se les montan (la montura no es del tipo “A” sino de un nuevo sistema al que se dio en denominar “E”) por cuanto constituyen una especie de híbrido difícil de catalogar que seguramente ha de apuntar a algún espectro o nicho del mercado que encontrará en ellas algún particular atractivo, pues según mi parecer no terminan por ser del todo compactas mientras que al tiempo carecen de muchas de las ventajas y brindan menos prestaciones que las DSLR o SLT, de similar precio. No obstante, estas cámaras se están vendiendo con éxito y siguen lanzándose al mercado nuevos modelos de NEX, y otras marcas están produciendo cámaras fotográficas en el marco de un concepto similar (la mayoría con sensores más pequeños, de 4/3” o menos, en lugar de APS-C), todo lo que pareciera estar indicando que habría muchos a quienes cuadra este estilo de semi-compactas.

Además de los objetivos NEX especialmente diseñados para éstas (algo más pequeños que los objetivos para las DSLR y SLT para una distancia focal equivalente), pueden utilizarse los objetivos con montura “A” o Alpha interponiendo entre estos y la montura en el cuerpo de las NEX, un anillo adaptador que puede comprarse como accesorio. En general, disponen estas semi-compactas de pocos comandos o botones en el cuerpo de la cámara y el acceso a los menús y submenús se hace todo por vía de la pantalla LCD y no disponen de visor directo aunque a algunos modelos se les puede acoplar un visor directo electrónico que también cabría comprar como accesorio.

Toda opinión que se brinde sobre cualquier producto (cámaras fotográficas en el caso que nos ocupa) puede estar cargada de más o menos subjetividad y debo reconocer que la mía bien pueda no ser totalmente imparcial. Tengo predilección por las cámaras con visores directos, preferentemente ópticos a través del objetivo o en su defecto electrónicos u ópticos indirectos, ya que comencé a sacar fotos en la era de las cámaras analógicas para rollos de 35 mm cuando se apuntaba para sacar una foto a través de un visor directo incluso aún cuando se tratara de cámaras compactas y esa es la forma en que me he acostumbrado a visualizar el encuadre y componer para una foto, pero muchos otros comenzaron a sacar fotos mirando a una pantalla LCD y es a eso en cambio a lo que están habituados. Además, me incomoda sobremanera no poder ver bien en una pantalla LCD la imagen que pueda pretender fotografiar toda vez que intente hacerlo bajo el resplandor de la luz de un intenso sol, como bien puede ocurrir por ejemplo cualquier mediodía soleado. También prefiero disponer de la mayor cantidad posible de botones y comandos en el cuerpo de la cámara que me permitan el acceso directo a las funciones más básicas y comunes (el control sobre el ISO, la velocidad de obturación, la apertura de diafragma, la forma de medición de la iluminación y el método para enfocar) para establecer y controlar como es que quiero hacer una toma, en lugar de tener que manipular y “setear” estos controles teniendo que acceder a los mismos por vía de menús, submenús y submenús de los submenús que tenga que estar visualizando en una pantalla LCD.

Más acorde con mis gustos y preferencias en lo que a cámaras fotográficas respecta sería entonces la NEX-7 que se diferencia de los otros modelos más económicos y/o predecesores de ésta línea de semi-compactas. Incluye la NEX-7 un visor electónico (además de la pantalla LCD), dispone en el cuerpo de la cámara de algunos comandos de control (más que los que tienen los otros modelos, facilitando y haciendo más cómodo su manejo), tiene zapata para flash (además de incluir un flash) y porta uno de esos imponentes sensores Sony CMOS APS-C de 24,30 Mega-Pixeles. No es una cámara barata.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muy buenos artículos y reviews poblados de datos técnicos sobre las cámaras Sony que se están produciendo (incluyendo a las Alpha) pueden leerse (en idioma Inglés) donde remite ese vínculo, en el sitio de imaging-resourse. En la página web a donde remite este otro vínculo que sigue, se puede buscar información sobre las Sony discontinuadas (que bien podrían conseguirse en negocios que conservaran algún stock de cámaras que no alcanzaron a vender o de segunda mano).

 

Podrá encontrar una versión de esta nota actualizada al 11/06/13, en este sitio.


Canon PowerShot A590 IS

March 25, 2012  •  Leave a Comment

Cuando viniendo de la fotografía analógica decidí incursionar en la digital, si bien primero compré una Canon Powershot A460, no esperé mucho para pegar un pequeño salto y adquirir la ya discontinuada A590 que algunas veces sigo utilizando. Aún cuando se tenga una DSLR, son muchas las circunstancias en las que termina siendo más cómodo llevar con uno a cuestas y usar una compacta.

A mi Canon Powershot A590 IS la adquirí en su momento a un precio que consideré imbatible por la cantidad de prestaciones que ofrecía en comparación con otras cámaras en el supuesto mismo rango. Por lo pronto, además de posibilitar tomas en Automático o Semiautomático, puede trabajar en Prioridad Apertura de Diafragma, Prioridad Velocidad de Obturación o Manual.

Porta la cámara un sensor CCD de 1/2,5” (en relación 4:3) y los 8 MegaPixeles de resolución / tamaño de las imágenes son suficientes para ampliaciones de hasta un tamaño aproximado A4 ó 20 x 25/30 cm (A3 según el manual de la cámara). Aún recortando una imagen (haciendo un crop) a aproximadamente la mitad de tamaño de la original, se podría lograr una buena ampliación a 10/11 x 15 cm. La foto de abajo a la izquierda fue recortada (tiene un "crop") a algo así como casi 1/4 de su tamaño original y tiene 2,2 MegaPixeles.

Lapwing - Tero

En las imágenes sacadas a 80 y 200 ISO no hay mayores problemas con el "ruido" pero ya a los 400 ISO comienza a aparecer un nivel de "ruido" que termina haciéndolas inutilizables a los 1600 ISO. La calidad de los videos (AVI) no es de lo mejor, pero me sirvió y fue suficiente para poder filmar y atesorar cantidad de situaciones familiares memorables.

El zoom óptico de hasta 4x (que cubre un rango equivalente al de las antiguas cámaras analógicas de 35 mm o las hoy full-frame, de entre 35 y 140 mm de distancia focal) creo resulta lo suficientemente versátil como para poder cubrir los temas fotográficos más típicos y usuales. No obstante, no falta la ocasión en que uno quisiera un poco más (5x no hubiera estado mal).

 

Debido al pequeño tamaño del sensor (típico en este tipo de compactas) y la concecuente corta distancia a la que se encuentran del mismo las lentes del objetivo, se puede enfocar de muy cerca, lo que permite sacar sin problemas semi-macros como por ejemplo fotos de flores.

El estabilizador óptico de imágenes funciona bien y resulta muy útil. Permite sacar fotos con velocidades de obturación menores a las usualmente recomendables, sin que salgan movidas. La foto del amarradero a la derecha fue sacada sin trípode y sin apoyo (y procurando mantener el pulso y contener la respiración) a una velocidad de obturación de 1/2 segundo (que es una velocidad bien baja aún cuando se esté utilizando una distancia focal corta).

Con la cámara en Manual y el flash de la misma activado, se puede utilizar un flash auxiliar esclavo (incluso uno de esos que se montaban sobre las ahora en desuso cámaras de 35 mm si se le conecta una foto-célula para dispararlo en sincronización) por ejemplo para iluminar con luz rebotada. También con la cámara en Manual, se puede regular al flash incorporado a tres niveles de potencia, resultando más efectivo para disparar un flash esclavo usar el nivel medio.

Los menús para configurar la cámara y para operarla son, al menos según mi opinión, intuitivos y de fácil acceso. Tiene la cámara por fuera suficientes botones y comandos como para poder acceder a muchos de los bien organizados controles de la misma sin tener uno que estar navegando múltiples menús y submenús en la pantalla LCD para hacer los ajustes pretendidos para sacar una foto, como en cambio cabe hacer con muchas otras cámaras compactas. Además, tener que navegar por menús en la pantalla LCD puede convertirse en una tarea muy ingrata cuando no se distingue nada en ella porque se está bajo la luz de un potente sol (por ejemplo un mediodia soleado).

La cámara resulta por su tamaño y formato cómoda de sujetar y manipular al tiempo que, si bien no es de las más compactas, no deja de ser fácilmente transportable. También me resulta cómodo que se alimente con pilas comunes AA fáciles de reponer o bien recargables, en lugar de con una batería y que use memorias SD.

El visor óptico es una de las mayores y más destacables ventajas que brinda este modelo, pues resulta muy útil para las tomas en que uno quiera capturar algún preciso instante (no se presenta ningún retardo o delay entre el momento en que se produce una acción y el que uno la visualiza, como sí ocurre para que la misma se muestre en pantalla, por ínfimo que parezca) y es cómodo en especial el visor óptico directo cuando se fotografía al sol y resulta entonces difícil distinguir lo que debiera verse en la pantalla LCD. Además es más confortable para aquellos que no estamos acostumbrados a mirar a una pantalla para sacar una foto, sino a través de un visor.

Un muy buen y detallado artículo sobre la cámara puede leerse (en idioma Inglés) aquí, en el sitio web imaging-resource que tiene muy valiosos y completos reviews de la mayoría de las cámaras digitales conocidas disponibles en el mercado así como de las ya discontinuadas.

 

En la galería de fotos a la que remite este link hay varios ejemplos de fotos que he sacado con esta cámara incluyendo las dos de arriba (la del tero en vuelo y la del amarradero) y el par que muestro abajo:

Colonia del Sacramento, Uruguay

Para la primera foto (para la de arriba de este último par) usé una distancia focal corta por lo cual la imagen original tenía una distorsión de tipo "barril" que corrigió en forma automática el programa PTLens al que la sometí y el realce de los colores lo hice manipulando "curvas de color" con un editor de imágenes. La segunda foto (la de abajo) está apenas retocada con sólo algunos ajustes menores.